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09 enero 2024

Educar la mirada ante infinitas pantallas

Ayer el Diario de Avisos publicó 
en su sección Tiempo Librela entrevista que me hizo el periodista Santiago Toste, a raíz de la publicación de Arquitectura + Cine + Ciudad: Construcciones y Miradas, por Ediciones Asimétricas, ya comentada aquí hace unas semanas. 
La reproduzco entera a continuación, porque creo que podría ser interesante, gracias a las preguntas del periodista:

Alguien dijo, recuerda Jorge Gorostiza (Santa Cruz de Tenerife, 1956), que el cine es emoción, enseñanza y entretenimiento. En su nuevo libro, Arquitectura + Cine + Ciudad (Ediciones Asimétricas), y en esta charla, el arquitecto y escritor cinematográfico, quien dirigió la Filmoteca Canaria entre 2000 y 2005, entre otros quehaceres, plantea la necesidad de seleccionar la mirada. Ya no solo cuando vivimos la experiencia de sentarnos a oscuras en la butaca de una sala de proyecciones, sino también ante la imparable profusión de imágenes en movimiento, en un número casi infinito de pantallas, que se da hoy. “Esa selección de la mirada, esa búsqueda de criterio, es la que nos brindan los grandes cineastas de la historia, que nos enseñan a mirar y, a veces, hasta a vivir”, subraya Gorostiza.
“Mi padre me llevaba de niño al cine a ver películas de romanos y del oeste -detalla-, que ahora llamamos péplums y wésterns, y entonces no. No tardé en darme cuenta que existían muchas relaciones entre el cine y la arquitectura”.

Labor profesional

“La ciudad es un conjunto de arquitecturas. Es decir, que para mí, en ese sentido, arquitectura y ciudad son casi lo mismo”, responde cuando se le pregunta por el título de su ensayo, que alude a aspectos que reflejan, antes que pasiones personales, una labor profesional. “Me considero un profesional de la escritura, como muchos otros, que en este caso está muy interesado en el cine. Escribo desde 1990. Ya entonces era arquitecto, pero el cine comenzó a gustarme antes que la arquitectura”.

El blog

Mucho del contenido de esta nueva obra parte del blog homónimo que ha escrito durante años Jorge Gorostiza, y que le ha servido como registro, prácticamente en tiempo real, de sus reflexiones. “El blog me ofrece una libertad casi total. No hay una estrategia ni una premeditación, sino que se va haciendo a medida que surgen noticias, que me planteo una reflexión sobre algún aspecto que me interesa...”, argumenta Jorge Gorostiza, quien precisa que el blog Arquitectura + Cine + Ciudad nació antes de la aparición de Facebook, por lo que fue concebido como un “centro de reunión”.
“Ahora es mucho más fácil relacionarse con gente de todo el mundo que comparte tus inquietudes y, afortunadamente, hay muchísimas personas que escriben sobre cine y arquitectura, y lo hacen muy bien, planteando cuestiones
muy interesantes”, apostilla. 
En su libro, sin ir más lejos, Jorge Gorostiza habla de los cambios, de las transformaciones de costumbres e ideas que se están generando en el siglo XXI merced a las nuevas tecnologías. “Hay que pensar que muchas de estas innovaciones eran ciencia ficción cuando comencé a interesarme por el cine”, expone. “Todos tenemos hoy en el bolsillo una pantalla y una cámara. El cine proyectado en los palacios cinematográficos, como los llamaban antes, está en retroceso. Continuará con los blockbusters, con los festivales, con los ciclos muy especializados..., pero la gente cada vez acude menos a las salas”.
“Pero, por otro lado -agrega-, se da el contrasentido de que nunca antes hemos tenido mayor acceso a las imágenes en movimiento. Tanto es así, que ya no solo las vemos en esos dispositivos que guardamos en nuestros bolsillos, sino que también las pantallas tapan los edificios de las ciudades. En las grandes metrópolis casi no se ven edificios, sino grandes pantallas que proyectan publicidad. Las pantallas han invadido el mundo y no podemos rechazarlas, a menos que decidamos irnos a vivir a una cueva como eremitas”.

Aprender

“Lo que tenemos que haceres saber cómo funcionan y aprender”, recalca. “Algo parecido ocurrió con la llegada de la televisión: decían que invadía nuestras casas y nos comía el cerebro, pero entonces, como ahora, de lo que se trataba era de saber elegir los buenos contenidos y de rechazar los malos. Y eso hay que enseñarlo. Hay que enseñar a las nuevas generaciones a discernir entre lo que es interesante y lo que no”.
En este punto, Gorostiza recuerda que el cine es también una herramienta de entretenimiento y evasión. “Eso está bien, no es nada malo, incluso vemos películas que sabemos que son muy malas y nos divertimos con ellas, pero, sobre todo, es un instrumento de aprendizaje”.

La ficción

De similar manera, alude a una nueva “ficcionalización de lo real” y a nuevas fórmulas para evadirse. “La ficción es importante en nuestras vidas, es beneficiosa. Lo que no es bueno es estar fuera de la realidad todo el rato”, afirma. “Siempre ha habido personas que se han obsesionado, que se han dejado convencer por la ficción”, explica. “Un ejemplo literario lo tenemos en Alonso Quijano, Don Quijote, que se creyó los libros de caballerías que leía y salió al campo a luchar contra gente inexistente”.
“La imagen en movimiento, la televisión, el cine, los videojuegos... tienen que servir para aprender. Yo he aprendido muchísimo en el cine, de otras vidas, de otras gentes, de otras historias. Y en la televisión, pues lo mismo”, expone.
Escribir el libro Arquitectura + Cine + Ciudad ha sido una tarea que en principio parecía más sencilla de lo que realmente ha sido: “En teoría, se trataba de elegir entradas de mi blog y quizás transformarlas un poco. Sin embargo, no ha sido fácil enfrentarme a textos que escribí hace tiempo, porque nunca estoy demasiado contento con lo que escribo. Siempre pienso que podría haberlo hecho mejor. Luego hay que seleccionar esos textos, lo que también es complejo, y en eso me han ayudado mucho los editores, agruparlos y conceptualizarlos”.
“Es curioso: en el desarrollo de todo este proceso -concluye Jorge Gorostiza-, el libro, aunque está basado en todas esas entradas que he ido escribiendo a lo largo de los años, al final no tiene mucho que ver con el blog. Se ha convertido en otra cosa, en otra criatura que tiene una intención muy distinta a la del blog. Y ese resultado, que ha sido la consecuencia de un trabajo que me ha costado bastante, es algo que me gusta mucho”.

Hasta aquí la entrevista. El libro ya se puede encontrar en la página web de Ediciones Asimétricas y en librerías.

18 marzo 2023

Escenarios urbanos de cine

Cubierta del libro
Desde hace bastante tiempo, la editorial Asimétricas ha ido realizando una labor impresionante publicando estudios sobre arquitectura, arte y cine, un trabajo arduo que afortunadamente puede seguir desarrollando
, a pesar de los contratiempos, llegando algún año al asombroso récord de lanzar al mercado más de un libro al mes. 
Ya se han comentado aquí otros de sus títulos sobre cine y arquitectura y ahora acaba de aparecer Escenarios urbanos de cine; París - Berlín - Moscú - Nueva York - Roma, cuyo autor es Antonio Pizza, al que también se ha mencionado en este blog en varias ocasiones, y que además es el editor del volumen colectivo La ciudad en el cine: Recorridos, encuadres, secuencias, montajes, también editado por Asimétricas y comentado aquí hace ya un año.
He tenido la gran suerte de recibir el encargo de redactar el prólogo de Escenarios urbanos y la verdad es que escribirlo fue muy agradable y fácil, por la calidad del libro, como no puedo añadir algo nuevo o distinto de lo que escribí, me limito a copiar a continuación los dos párrafos que se han escogido para aparecer en la contracubierta de este volumen:

«Escenarios urbanos de cine se atiene a un esquema cronológico, desde los inicios del negocio cinematográfico hasta los años setenta, recomponiendo un largo trayecto que va de los Lumière hasta los Situacionistas, plagado de movimientos brillantes e irrepetibles, como el Neorrealismo y la Nouvelle Vague, y con obras de cineastas imprescindibles y muy distintos entre sí, encuadrados sobre todo en las capitales mencionadas en el subtítulo: París, Berlín, Moscú, Nueva York y Roma».
«La originalidad y la innovación se han conseguido al no ceñirse estrictamente el libro a las relaciones entre el cine y la ciudad, incluyendo también las artes plásticas, sobre todo la pintura, y además la arquitectura. Como escribe el autor, el cine y la arquitectura son "actividades singulares de modificación de lo existente" y el texto tampoco se circunscribe a una ciudad determinada por cada capítulo, porque en la mayor parte de ellos se relacionan títulos rodados por cineastas en otras poblaciones diferentes, alcanzando valor tanto para quienes no tienen conocimiento sobre este tema como para especialistas, ya que en cada uno de sus apartados se han ido aportando nuevos aspectos notables que enriquecen los estudios sobre las relaciones entre cine y ciudad».

Es evidente que recomiendo este libro que, como decía antes, contiene nuevas perspectivas y notables aportaciones a los cada vez más numerosos --aunque no siempre interesantes-- estudios sobre las relaciones entre el cine, la arquitectura y la ciudad.

22 diciembre 2023

ARQUITECTURA + CINE + CIUDAD. Construcciones y miradas

Cubierta del libro
Ayer recibí un correo electrónico de la editorial Asimétricas anunciándome que acababa de publicarse mi libro titulado como este blog: ARQUITECTURA + CINE + CIUDAD, no por falta de originalidad, sino porque en él se han recopilado algunas de sus entradas. 
Está incluido en la colección Ventana Impresa, que, como indica la editorial: «En la era digital, Internet y, más en concreto, las redes sociales nos ayudan a comunicarnos colectivamente, pero además también a reflexionar desde una perspectiva personal y dar rienda suelta a nuestros intereses vitales y compartirlos, sin la barrera de la distancia, con cualquiera que sienta atracción por los mismos temas. Así surgieron, como pequeñas aventuras de emprendimiento alimentadas día a día, entrada a entrada, clic a clic, las plataformas y blogs de referencia que todos hoy seguimos en el mundo online de la arquitectura. Es, para algunas de ellas, momento de recapitulación, selección y edición del trabajo volcado en la nube para, de manera inversa, hacer físico lo digital y plasmar sobre el papel todo el saber acumulado durante el vuelo».
En la cubierta del libro aparece un texto que resume los textos que contiene: «Durante el siglo XXI las costumbres y, sobre todo, las ideas se han ido modificando vertiginosamente debido a la popularización de nuevas tecnologías audiovisuales. La arquitectura, la ciudad y el cine también han sufrido este cambio, interactuando entre sí hasta convertirse en un sumatorio cuyo resultado es la progresiva ficcionalización de lo real. La arquitectura y la ciudad ya no son solo un decorado que se ve en las pantallas detrás de los personajes, sino que han devenido aspectos esenciales del cine. Al mismo tiempo, las imágenes en movimiento han transformado nuestra percepción del paisaje urbano y arquitectónico. Con este panorama, hoy más que nunca hay que saber mirar, construir una visión que detecte síntomas de lo que está sucediendo incluso en aspectos que, aunque puedan parecen banales, en el fondo son cruciales».
La verdad es que cuando empecé con este libro me pareció que iba a ser sencillo, porque se suponía que solo iba a consistir en elegir unas entradas de este blog, sin embargo, no era tan fácil, primero porque la simple elección era complicada, pero además había que agruparlos, dándole un sentido al trabajo realizado y también contextualizarlos y por último, y no menos complicado, escoger una sola imagen para cada uno de los textos.
He de confesar que los editores de Asimétricas fueron fundamentales en todo este recorrido, porque gracias a sus criterios analíticos, mejoraron el resultado final. 
Ahora lo importante es que el trabajo haya valido la pena y, sobre todo, que los textos le interesen a los lectores.

04 febrero 2022

De "Pennies from Heaven" a "Tick, tick... Boom"

El otro día vi tick, tick... BOOM!, pero no voy a escribir una crítica sobre ella, no podría ser imparcial, porque ante todo, he de confesar que es extraño que me disguste una película musical y, quizás solo por eso, la mayoría del metraje de esta me interesó, aun reconociendo sus defectos.
Lo que quiero comentar aquí está relacionado con la arquitectura, 
como casi siempre en este blog, y es la secuencia del número musical Sunday, que se desarrolla un domingo por la mañana temprano, en la cafetería Moondance donde trabaja Jonathan Larson, el protagonista de la película, y donde se encuentran una serie de intérpretes famosos de otros musicales, entre ellos Joel Grey
El local se encuentra en un edificio alargado, parecido a un vagón de tren, con su acceso situado en medio de la fachada más larga y principal, muy parecido a otros muchos vistos en las pantallas, lo notable de esta secuencia es que su fachada de repente se abate hacia afuera, permitiendo que se vea todo el interior, como si estuviera seccionado.
Plano final de la secuencia en el Moondance
Hay que retroceder un par de meses, cuando estaba escribiendo un artículo que me encargó Antonio Pizza sobre edificaciones seccionadas aparecidas en las pantallas, para un libro que publicará muy pronto Ediciones Asimétricas, titulado La ciudad en el cine: Recorridos, encuadres, secuencias montajes, que comentaré aquí en cuanto esté en las librerías. Entonces Javier Rodríguez Barberán me recordó una secuencia de Dinero caído del cielo (Pennies from Heaven) que también se desarrolla en una cafetería, esta vez llamada Sammy's, que está en un edificio alargado muy parecido al del Moondance y en la que de repente, la fachada se abre hacia afuera, pudiéndose ver todo su interior al mismo tiempo.
Sammy's sin fachada dejando ver su interior
Pennies from Heaven se estrenó en 1981 y en ella se recrearon algunas secuencias de películas musicales, rodadas en las décadas de los treinta y cuarenta; justo cuarenta años después de su estreno, en 2021, se grabó tick, tick... BOOM! que a su vez tiene la referencia mencionada, pero ya no es a los primeros y originales musicales, sino a su recreación. La copia de la copia, es más fácil que funcione bien, como en este caso.

27 diciembre 2019

Construcciones filmadas. Reseña en ABC

En el ABC Cultural de hoy, se publica un artículo de Fredy Massad titulado «Construir a pie de letra: Libros de Arquitectura para estas Navidades» con el subtítulo: «La arquitectura también se lee, he aquí una selección de títulos que no debería faltar en su carta -ya- a los Reyes Magos», entre los seis elegidos se encuentra Construcciones filmadas: 50 películas esenciales sobre arquitectura, del que bajo la entradilla «El cine que se construye», escribe: 

El arquitecto Jorge Gorostiza es uno de los mayores especialistas en las relaciones entre cine y arquitectura. En este libro analiza de manera eminentemente didáctica una atinada y amplia selección de películas y documentales para poner de manifiesto cómo se establecen esas relaciones. Decidido a abordar todos los aspectos que aúnan ambas artes, escoge como temas fundamentales la profesión arquitectónica, el edificio y la ciudad filmados, la arquitectura creada para la ficción, su influencia sobre la real o la representación cinematográfica de la disciplina. Gorostiza habla de cine y arquitectura, y pone al servicio de los arquitectos un repertorio fílmico indispensable.

Es un gran honor que mi libro haya sido elegido junto a Imaginando la casa mediterránea, Italia y España en los años 50 de Antonio Pizza y Fernando Higueras, desde el origen, dos catálogos de exposiciones del Museo ICO, editado el primero por Ediciones Asimétricas; La casa de Ozu de Marta Peris Eugenio; Pasando a limpio de Óscar Tusquets; y Ricardo Bofill: Visions of Architecture sobre la obra de ese arquitecto. Solo conozco el libro sobre Ozu, basado en la tesis doctoral de su autora y me parece estupendo, por lo que es aun más importante que Construcciones filmadas esté en este grupo de publicaciones.
Esta mañana cuando me enteré que se había publicado esta reseña en el ABC, fui a un quiosco a comprar un ejemplar para archivarlo, como hago siempre cuando se publica algo sobre mis libros, el anciano quiosquero estaba en penumbra y cuando le pregunté si tenía el ABC, me miró extrañado, le dije «el diario ABC» por si no me había entendido y él me respondió que hacía por lo menos cuatro años que ese periódico no llegaba a Tenerife. Efectivamente, he visto que desde el 31 de diciembre de 2014 no hay ejemplares en papel de ese diario, ni en Canarias, ni en Baleares. Todo desaparece.

04 julio 2023

Ciudades sin lugar: Utopías urbanas en la ciencia ficción

Cubierta del libro

Hace pocos meses ha aparecido el libro Ciudades sin lugar: Utopías urbanas en la ciencia ficción, escrito por Carmen Muñumer y publicado por Ediciones AsimétricasUna editorial que mantiene un ritmo en sus publicaciones realmente increíble, especializada, sobre todo, en textos sobre arte, arquitectura y cine, y que ya ha editado dos libros centrados en las relaciones entre el cine, la ciudad y la arquitectura, en concreto: La ciudad en el cine: Recorridos, encuadres, secuencias, montajes, con varios artículos compilados por el arquitecto Antonio Pizza; y Escenarios urbanos de cine: París, Berlín, Moscú, Nueva York, Roma, escrito por el arquitecto antes mencionado; ambos fueron reseñados en este blog, respectivamente en este enlace y en este otro.
El prólogo de Ciudades sin lugar está escrito por la arquitecta, profesora y miembro del GIRACSara Pérez Barreiro, autora entre otros muchos textos, del libro Futuros tenebroso de la ciencia ficción, también mencionado en este blog. Este prólogo comienza con la conocida frase: «el papel lo aguanta todo», relacionándola a cómo el papel --ahora la pantalla del ordenador-- nos permite a los arquitectos crear cualquier cosa que seamos capaces de idear, como le ocurre a los cineastas en las películas de ciencia ficción. Es curioso, porque conozco a funcionarios municipales que usaban esta frase para explicar cómo algunos profesionales dibujaban en sus proyectos elementos para cumplir las normativas, aunque sabían que después no se iban a construir o serían diferentes. Esta frase como todas las hechas, permite varios significados, mientras Sara con cariño habla de creatividad, en el otro caso se relaciona con la picaresca y el engaño.
Volviendo a Ciudades sin lugar, está dividido en ocho apartados titulados: Introducción, Utopía: manual de uso, La metrópolis de mañana (1920 - 1940),  Paréntesis bélico (1940 - 1960), La otra cara de la utopía (1960 - 1980), Giro de guion, Caminos de ida y vuelta y Conclusión, tras este aparado y las notas, hay unos anexos: Glosario cinematográfico, Filmografía y Bibliografía. El libro abarca un periodo de tiempo apasionante que va desde Metrópolis (1927) hasta Blade Runner (1982), aunque también se mencionen películas posteriores hasta llegar al año 2012.
Carmen Muñumer en su página de Linkedin menciona que en septiembre de 2016 presentó su trabajo de fin de grado en la Universidad de Valladolid, con el título: Fábrica de sueños, laboratorio de arquitectura: Utopías urbanas en el cine de ciencia ficción (1929-1982), que recibió la calificación de Matrícula de Honor, y que parece ser el germen de Ciudades sin lugar.
Por último, es interesante recomendar el comentario que hizo Fernando Castro Flórez sobre este libro en su canal de YouTube Libros recomendados: Ojo con el arte y que puede verse en este enlace.

19 junio 2024

ARQUITECTURA + CINE + CIUDAD. Reseña en Caimán cuadernos de cine

Página de Caimán CDC.
En el último número de la revista Caimán Cuadernos de Cine, el 189, correspondiente al mes de junio, se publica una sección especial sobre libros de cine, según indican: «en sintonía con la feria anual del libro de Madrid, aprovechamos el pretexto para llamar la atención sobre algunos de los libros de cine más interesantes publicados recientemente en España. Desde Caimán CDC os animamos a escudriñar estas páginas y a salir corriendo después hacia las librerías. Merece la pena».
Entre estos libros se ha elegido Arquitectura + cine + ciudad, Construcciones y miradasque publicó Ediciones Asimétricas hace unos meses y del que ya he escrito en este blog. La reseña está escrita por Jara Yáñez, actual directora de la revista y es el siguiente:

Como explica el propio Jorge Gorostiza en el Prefacio, Arquitectura + cine + ciudad, Construcciones y miradas parte de un proyecto de blog que arrancó en 2008 y recoge las inquietudes ya despiertas en su anterior volumen, La profundidad de la pantalla: arquitectura + cine (2007). El libro que ahora publica selecciona cincuenta y ocho entradas de las quinientas once que durante estos catorce años ha ido publicando su autor en ese blog que servía también como foro de debate abierto. Por eso el resultado es un volumen libre y heterodoxo (como lo es la propia publicación de textos en Internet), también en cuanto a los asuntos que se van tratando “según fueron surgiendo temas interesantes muchas veces por casualidad”, como explica Gorostiza, y que reproduce de algún modo esa hipervinculación entre unos textos y otros que se produce en la web y se traslada al libro a través de, por ejemplo, un “Listado de tags”.
Resulta por lo tanto una experiencia de lectura ágil y sustanciosa al mismo tiempo que, en su dispersión intrínseca lanza múltiples reflexiones posibles sobre un asunto, este de las relaciones bidireccionales entre el arte de la arquitectura y el del cine, que Gorostiza aprovecha para reivindicar como propicio para colocarnos en una posición teórica intermedia (entre ambas disciplinas) que despierte, en cualquier caso una mirada curiosa, capaz de ir siempre más allá para detectar, incluso en lo aparentemente banal, los síntomas que nos permitan arrojar luz, en definitiva, sobre el tiempo que nos ha tocado vivir.

Hasta aquí el texto. Es curioso que al lado de esta reseña aparezca la del penúltimo libro de la colección Nosferatu, coordinado esta vez por Antonio José Navarro, en el que hay un artículo que escribí sobre el Polar y la ciudad, que ya mencioné en este blog.

14 febrero 2024

La mirada transversal

El sábado pasado el diario La Provincia publicó un artículo escrito por Claudio Utrera sobre el libro Arquitectura + Cine + Ciudad, con el sugerente título «La mirada transversal» y el subtítulo «Un nuevo libro del arquitecto y escritor cinematográfico Jorge Gorostiza explora, desde diversas perspectivas, las conexiones  intertextuales entre el cine y la arquitectura». Con su permiso, l
o reproduzco a continuación:

A medida que el cine sigue experimentando su propia transformación como medio de expresión artística la literatura que lo inspira, ya sea la que se ejerce desde el ámbito de la investigación histórica como desde el campo de la crítica o desde el estudio profundo del lenguaje, va adquiriendo nuevos y sugestivos rumbos encaminados, en la mayoría de los casos, hacia un desarrollo cada vez más ajustado al compás que marcan los nuevos paradigmas en el terreno de la cultura audiovisual. Y eso  significa, en resumidas cuentas, que hemos de mantenernos  permanentemente alerta ante los vertiginosos cambios que se suceden a nuestro alrededor y, de manera muy especial, desde que irrumpieron las nuevas tecnologías como valiosas herramientas para la exploración del complejo escenario sociocultural que nos dibuja la iconosfera del siglo XXI en todos los órdenes. 
“Al mismo tiempo, --destaca Jorge Gorostiza (Santa Cruz de Tenerife, 68 años) en su libro Arquitectura + Cine + Ciudad. Construcciones y miradas (Ediciones Asimétricas, 2023)--las imágenes en movimiento han transformado nuestra percepción del paisaje urbano y arquitectónico. Con este panorama, hoy más que nunca hay que saber mirar, construir una visión que detecte síntomas de lo que está sucediendo incluso en aspectos que, aunque puedan resultar banales, en el fondo son cruciales”. La prueba de cuanto decimos se pone claramente de relieve en esta interesante recopilación de artículos que recoge el veterano escritor tinerfeño en su última publicación, con un único y esclarecedor propósito: mostrar una nueva forma de abordar el fenómeno de la imagen en movimiento a la luz de una mirada que fusione la interpretación canónica del lenguaje audiovisual con la perspectiva que nos proporciona una lectura de ese lenguaje desde los parámetros de la arquitectura. 
Gorostiza, una de las máximas autoridades españolas en su especialidad,  insiste en esa idea, ampliamente abordada en una bibliografía que ya supera los quince volúmenes, según la cual el cine es tan deudor de la arquitectura como la arquitectura moderna lo es del cine, es decir, que existen correlaciones mutuas de las que ambos medios se han nutrido a lo largo de su historia, consolidando un largo y fecundo maridaje a través de un denso catálogo de películas adscritas a los más diversos géneros y tendencias. 
Entre las múltiples investigaciones a propósito de las conexiones entre las grandes urbes y el cine, descubrió, en 1930, la existencia de un viejo proyecto de largometraje, protagonizado por Janet Gaynor, John Garrick, Kenneth MacKenna y Humphrey Bogart, titulado Barcelona y que dirigiría, ahí es nada, el mismísimo John Ford. Naturalmente aquello no pasó de ser una simple noticia aparecida en el Exhibitor Herald World de la que nunca se volvió  hablar.   
Keaton en el jardín de su mansión, donde rodó Pobre Tenorio.
De ahí que en su nuevo libro Gorostiza incluya artículos, publicados previamente en su blog, donde se explica esa hibridación desde la era del cine mudo hasta la actualidad, midiendo, a través de breves pero enjundiosas pinceladas, el alcance de las influencias que describe en las decenas de piezas que integran esta amena e innovadora “declaración de principios”, al tiempo que desvela datos, acontecimientos y anécdotas de corte histórico que nos muestran aspectos poco conocidos para la comunidad cinéfila como, pongamos por caso, el uso de la vieja y suntuosa mansión de Buster Keaton en Beverly Hills para el rodaje de Pobre Tenorio (Parlor, Bedroom and Bath), de Edward Sedgwick, protagonizada por el propio Keaton en 1930, o la aparición de Virginia Travis, uno de los primeros personajes femeninos que ejercen la arquitectura en la pantalla, interpretado por Miriam Hopkins, en la comedia Quien conquista es la mujer (Woman Chases Man,1938), dirigida por el cineasta estadounidense John G. Blytstone e inédita, al menos en nuestro país. Gorostiza resalta el perfil filofeminista del personaje, teniendo en cuenta que se trata de una producción realizada hace 86 años. 
Virginia Travis (Miriam Hopkins) en Quien conquista es la mujer,
intenta convencer al millonario.
En un momento de la película, la arquitecta intenta convencer a un millonario de las bondades de su proyecto mediante unas palabras que habrían desatado la ira de cualquier censor: “ya sé lo que piensa,  que soy una chica, seguro que es eso”, “tengo el valor de un hombre, durante siete años he estudiado como un hombre, he investigado como un hombre y no hay nada femenino en mi mente. Hace siete años renuncié a un compromiso serio con un señor mayor, porque elegí tener una carrera práctica, lo abandoné a la puerta de la iglesia para convertirme en arquitecta y hoy en día  estoy preparada y él, sin embargo, está muerto”, afirma Miriam Hopkins.

Hasta aquí el artículo de Claudio Utrera. 

01 junio 2018

Vací_s adjetiv_s

Cubierta del libro
Hace unas semanas que he acabado de leer el libro Vací_s adjetiv_s escrito por _marina_morón (Jesús Marina Barba y Elena Morón Serna) y publicado por Ediciones Asimétricas, la verdad es que me ha parecido apasionante y, sobre todo, lleno de interrogantes que sirven para abrir nuevas vías en las investigaciones sobre las relaciones de la arquitectura con otros medios. Aunque gran parte del texto se refiere a la fotografía, también menciona el cine, entre otras cuestiones, al fuera de campo y cómo por ejemplo Ernst Lubitsch era capaz de contar más con una puerta cerrada que mostrando lo que estaba sucediendo.
El libro se divide en cuatro capítulos: «Vacío», «Representación», «Fotografías de aire habitadas» y «Proyecto de una colección», los primeros plantean una serie de conceptos e ideas innovadoras y en este último se analizan conocidas fotografías de espacios arquitectónicos. Para explicarlos mucho mejor que como podría hacerlo yo, recurro al bello texto que ha escrito Carmen Pinedo Herrero para Moon Magazine y reproduzco sus dos últimos párrafos:

A través del análisis de las obras de fotógrafos, arquitectos, artistas, de las imágenes que forman parte de lo que los autores denominan «proyecto de una colección» y de las reflexiones que vertebran el texto, obtenemos respuestas y también preguntas. Ideas y emoción.
Es así como recorremos las páginas del libro, es así como salimos de ellas: con los ojos abiertos. Con ganas de ver más, de entender, de saber. Y de saber mirar.
Vemos. Habitamos. Creamos, interpretamos. Sentimos.

Hasta aquí el texto de Carmen Pinedo. Recomiendo que lean Vacíos adjetivos, porque estoy seguro que, como me sucedió a mí y a otros, les sugerirá múltiples caminos nuevos por los que transitar, descubriendo y desarrollando temas inéditos.

09 marzo 2022

La ciudad en el cine

Ediciones Asimétricas acaba de publicar el libro La ciudad en el cine: Recorridos, encuadres, secuencias, montajes, coordinado por el arquitecto Antonio Pizza
En la contracubierta del libro se puede leer el siguiente texto: 

«La cinematografía y la arquitectura destacan como dos actividades de modificación de la realidad, enriquecidas por sus múltiples intercambios. A las dos corresponde un trabajo peculiar de manipulación con “el espacio”, “la luz” y “el movimiento”; y si la arquitectura vive en el “tiempo”, evoluciona y se transforma, de la misma manera uno de los objetivos de la cinematografía será registrar el innato tránsito espacio-temporal de los acontecimientos. Por otro lado, se establecen de inmediato otras interacciones: es manifiesta la presencia del cine en la ciudad: la arquitectura de las salas de proyección, los estudios de producción cinematográfica, la presencia de publicidad en el contexto urbano; a su vez, será llamativa desde sus inicios la exhibición de la ciudad en las pantallas, a menudo como “actriz protagonista”. Existe además un nexo directo y verificable entre la realidad metropolitana, las diversas fenomenologías de lo moderno y la técnica de representación cinematográfica, convertida —desde su nacimiento, ya en el siglo XX—, en un "medium" privilegiado para interpretar las múltiples facetas de la cultura arquitectónica y urbana. Los ensayos recogidos en este volumen enfocan una historia de las relaciones que se han ido tramando entre el proyecto arquitectónico-urbano y la “nueva” técnica de representación cinematográfica. Parte de ellos son fruto de investigaciones docentes llevadas a cabo en la asignatura Arquitectura y Cine, activa en la ETSAB-UPC desde 2010; otra parte está constituida por ensayos a cargo de destacados especialistas sobre el tema, que han sido invitados a propósito para colaborar en esta publicación».
 
Los «destacados especialistas» mencionados están también en la contracubierta, por orden alfabético y son -somos- los siguientes: Eusebio Alonso García, Cristina Arribas, Manuel García Roig, Jorge Gorostiza, Ramon Graus, Celia Marín, Maria Mauti, Sara Pérez Barreiro, Marta Peris, Antonio Pizza, Daniele Porretta, Carme Puche, Iván Rincón Borrego, David Rivera, Alessandro Scarnato y Daniel Villalobos.
Mi artículo se titula: «Al descubierto, a la vez: Edificios seccionados», en él estudio las edificaciones que aparecen seccionadas en muchas películas, teniendo en cuenta que muchas de ellas no se habían mencionado antes, y comienza así:

Algunos espacios no pueden percibirse en la realidad y solo es posible apreciarlos gracias a la imagen en movimiento, mediante los instrumentos que sirven para mostrarla, como proyectores y pantallas. Este espacio se ha denominado “Ilusorio […] pertenece siempre a una ficción, aunque no se clasifique en función de esa ficción, y en él se conjugan dos variables: el ámbito, el espacio escenográfico cinético, y el movimiento que los personajes y/o los objetos desarrollan en su interior, relacionado con el que pueden realizar en nuestro entorno habitual”. 
Espacio Ilusorio clasificado en cuatro tipos según las dos variables mencionadas sean reales o irreales: “que el ámbito sea real o no lo sea, y que el movimiento que se desarrolla en su interior sea también real, es decir, cumpla con las leyes físicas tal como las conoce y experimenta el ser humano cotidianamente, o no lo sea”.
Uno de esos tipos es el “simbolizado” en el que “se cumplen las leyes del movimiento, pero el ámbito no es real. Se divide en tres clases, según se relacione con la pintura, el teatro o la arquitectura”, en pictórico, teatral y arquitectónico. Este último, casi siempre son “edificios seccionados en los que pueden verse las distintas dependencias al unísono”, con la cámara y el espectador situados en un lugar desde donde se ve algo que normalmente estaría oculto por un paramento, como si no existiera o fuera transparente, mostrando lo oculto del mismo modo que la representación de una sección arquitectónica».

Si alguien desease seguir leyéndolo, tendrá que comprar La ciudad en el cine: Recorridos, encuadres, secuencias, montajes. 
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