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28 junio 2026

Materiales escenográficos para un museo del cine

Edificio del NO-DO
(arquitecto: Luis Ortiz de la Torre, 1940)
Desde hace muchos años se ha comentado que el Gobierno iba a crear el Museo Nacional del Cine ---similar al denominado Museo Nacional del Teatro y desde 2024, Museo Nacional de Artes Escénicas---, 
incluso se llegaron a barajar varias sedes en distintas ciudades, entre ellas, Valladolid, en él que se exhibiría parte de los fondos recuperados durante muchos años por el personal de la Filmoteca Española. 
No debe olvidarse que en España ya hay otros museos dedicados al cine, desde el interesante y activo de Girona, fundado en 1998 con la colección de Tomàs Mallol, hasta incluso el denominado del Cine Profesional instalado 2012 en Villarejo de Salvanés con objetos de Carlos Jiménez.
A principios de abril del año pasado el actual Ministro de Cultura anunció la cesión a la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas del edificio que albergó al NO-DO para instalar el ansiado museo. Este hecho provocó reacciones como la del antiguo director de la Filmoteca, Josetxo Cerdán, en su artículo «El Museo del Cine ya existe, se llama Filmoteca Española».
Lo importante es que la Academia está avanzando para que haya un Museo Nacional del Cine, el mes pasado ha convocado un concurso de proyectos para su creación, una vez elegido el ganador, su objeto será, según la Academia: «el desarrollo, redacción, dirección, coordinación e implementación integral de proyecto museístico del Museo del Cine, en todos sus niveles conceptual, museológico, museográfico, estratégico, organizativo y operativo, conforme a la propuesta seleccionada», como se puede comprobar, no se menciona a la arquitectura, cuando dadas las condiciones actuales del edificio, será necesario redactar un Proyecto de Ejecución para obtener las licencias pertinentes y poder realizar las obras necesarias para adecuarlo a sus fines.
Hablando del edificio hay que recordar que en su planta baja hay unos murales pintados por José Caballero, que seguramente estarán protegidos y que deben preservarse además de por su interés artístico, porque son importantes por la poco conocida implicación de su autor con el cine, véase Directores artísticos del cine español (pág. 224).

Exponer la escenografía cinematográfica

En estos momentos en España se está modificando el nombre de los profesionales que crean los espacios cinematográficos --un tema sobre el que espero escribir pronto en este blog--, por eso, para entendernos, se usa el término escenografía con la definición de la RAE: «Arte de diseñar o realizar decorados de una representación teatral, de una película o de un programa de televisión».
La cuestión ahora es saber qué tipo de materiales y cómo han de exponerse en un museo del cine. En las exposiciones dedicadas a un --o unos-- pocos profesionales, se suele aplicar un criterio cronológico, por ejemplo en la magnífica y reciente Gil Parondo, creador de sueños: 75 años de dirección artística cinematográfica, cuyos comisarios son Óscar Sempere e Imma Parrondo.
Cubierta del catálogo de la exposición Constructores
de quimeras: Directores artísticos del cine español
.

Los materiales del futuro museo podrán estar agrupados también de forma cronológica o separados por departamentos, como el de Arte, por lo que su orden, selección y disposición, serán diferentes. Una de las formas de exhibirlos es la que adopté para la exposición Constructores de quimeras: Directores artísticos del cine español, organizada por la Filmoteca Española con la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, y celebrada en 1999 en el Centro Cultural del Conde Duque. En ella además de mostrar unos objetos interesantes por sí mismos, se seguía un orden que se corresponde con el método de trabajo de sus creadores en aquel entonces, cumpliendo el objetivo de difundir el trabajo de los escenógrafos cinematográficos.
Se comenzaba con unos guiones con anotaciones y dibujos de los directores artísticos, para que se viera cómo empieza su creación desde el principio; después se pasaba a la documentación necesaria para crear los espacios, concretamente unos croquis hechos a lápiz por Sigfrido Burmann, así como unos álbumes con fotos antiguas de Lanzarote recopilados por Félix Murcia para Mararía; luego se mostraba el trabajo de localizar los lugares para los rodajes, como con unos montajes fotográficos hechos por Murcia en Madrid para Luces de Bohemia, y unas fotografías de construcciones existentes en Lanzarote hechas por Murcia, con unos papeles transparentes encima para saber cómo se iban a transformar esos sitios para Mararía; los profesionales también idean cómo van a verse escenas que no son estrictamente escenográficos, como un dibujo de Emilio Ruiz del Río de un bombardeo para El largo día del águila, en este apartado están incluidos los storyboards o guiones gráficos, que en España suelen estar creados por los propios directores como José Luis Borau, Álex de la Iglesia y Carlos Saura, pero también existen los del conocido pintor y escenógrafo Manuel Mampaso para producciones extranjeras rodadas en España; el siguiente paso son ya los bocetos y dibujos en perspectiva de cómo quedarán los espacios, creados con las más diversas técnicas, desde el lápiz, al ordenador,  pasando por la acuarela, guache, tinta y los collages; después esos bocetos, una vez aprobados, se han de transformar en planos, como los de cualquier proyecto de edificación arquitectónico, para que puedan ser levantados por los constructores de decorados, debiéndose mostrar las variadas técnicas de esa construcción; hay que tener en cuenta además que en España varios directores artísticos también se encargaron de hacer "trucos", lo que ahora hacen los técnicos de efectos especiales, entre ellos Burmann, Alarcón, Schild, Ramiro Gómez y el antes mencionado Emilio Ruiz del Río; respecto a las maquetas físicas, corpóreas, pueden ser de trabajo, representando a escala reducida un espacio cinematográfico o pueden usarse para los trucajes, colocadas delante de la cámara --como los cristales pintados-- para ocultar y/o reproducir un espacio a una escala real; hay además que exponer piezas de atrezo, muebles y objetos, importantes en el desarrollo de las tramas de las películas y también mostrar en pantallas los sistemas de representación digitales usados en la actualidad. Aquella exposición se celebró en la Sala de Bóvedas del Centro Cultural citado y tras pasar por varias salas agrupadas linealmente, se llegaba al final a una gran sala a dos alturas, con una escalera que daba acceso al espacio inferior, en él que se construyó una imitación de un plató de rodaje con muebles, atrezo y focos, de forma que al bajar se pasaba por debajo de la parte posterior de un decorado, viéndose cómo estaba construido. Otra peculiaridad importante es que la mayoría de los bocetos estaban junto a fotogramas de las películas correspondientes, mostrando el resultado final visto por el público en las pantallas.

Por lo tanto, los materiales relacionados con la escenografía cinematográfica que se deberían exponer en un museo son los siguientes:

Guiones anotados y sus desgloses - Documentación gráfica y descriptiva de lugares y épocas, dibujos, fotografías, vídeos - Ideas para escenas ,storyboards - Croquis rápidos a mano y línea - Bocetos y dibujos a color - Collages - Planos técnicos, plantas, alzados, secciones y detalles constructivos - Maquetas de trabajo y para efectos especiales - Partes de decorados construidos - Atrezo - Pantallas con material digitalizado y programas informáticos.

Hasta aquí un adelanto preliminar de lo que podría verse en un futuro y esperado Museo del Cine.

09 junio 2013

Alfonso de Lucas

Alfonso de Lucas Soriano
Anoche en el Café 7, mientras Sigfrid Moleón cocinaba una paella y Jonás Trueba, Javier Rebollo y Aloma Rodríguez jaleaban a los presentes en el marco de las jornadas La palabra reflejada, Javier Espada me dio una mala noticia, me contó que hace unos meses falleció el gran escenógrafo cinematográfico Alfonso de Lucas, que en julio hubiera cumplido ciento cuatro años.
Conocí a Alfonso en 1996, cuando estaba escribiendo Directores artísticos del cine español, fui a entrevistarlo a su casa en Barcelona una tarde lluviosa y estuvimos hablando mucho rato sobre toda su trayectoria, recuerdo que me enseñó un buró lleno de maravillosos dibujos y planos, y también que cuando acabamos su mujer me ofreció algo de beber, yo tenía prisa y le dije que se lo agradecía, pero que no podía, entonces ella me contó que también estaba relacionada con el cine porque era hermana de Luis Buñuel. Ya no recuerdo cuantos whiskys me tomé oyéndola, pero estoy seguro que fueron muchos...
Gracias a mis gestiones, todo el contenido del buró y unas maquetas fueron adquiridos por la Filmoteca Española. Luego, en 1999, fui comisario de una exposición titulada Constructores de Quimeras organizada por la Filmoteca durante el primer Congreso del FIAF que se celebró en España -el segundo se acaba de celebrar hace unos meses en la Filmoteca de Cataluña- y celebrada en el Centro Cultural Conde Duque. Conseguí que inviran a Alfonso y a su mujer, recuerdo que llegaron por la mañana cuando, sin haber dormido en toda la noche, estábamos acabando el maravilloso montaje que había creado Aurora Herrera, yo tenía mucho interés en que Alfonso viese una de sus estupendas maquetas, que explicaba un truco que él había usado en una película; la vio y no le gustó cómo se había iluminado, inmediatamente le dije al responsable de la iluminación que hiciese todo lo que le dijera Alfonso y él con esa profesionalidad que siempre le caracterizó hizo un trabajo espectacular.
La pérdida de Alfonso de Lucas es irreparable, pero afortunadamente su trabajo está depositado en la Filmoteca y Javier Espada me dijo anoche que la biblioteca de Alfonso ha sido donada por su hijo Alfonso de Lucas Buñuel al CBC, Centro Buñuel de Calanda, está siendo catalogada y me ha prometido darme una copia del listado de ese catálogo, un material muy valioso para los historiadores de la escenografía cinematográfica.
Ojalá que todos los cineastas y sus familiares hicieran lo mismo que Alfonso de Lucas y no se perdiera ni un documento de nuesra historia.

17 abril 2012

Franju y los estudios

Georges Franju
Franju se ha convertido en una palabra que ha tenido un significado especial y me ha acompañado durante varios meses, desde que Quim Casas me encargó un artículo para un libro que van a editar el Festival de Cine de San Sebastián y la Filmoteca Española.
Acabo de terminar el artículo que se titula «Espacios de la poesía magnética» por la siguiente frase de Ado Kyrou en su libro Le surréalisme au cinéma: «Derrière Franju restent les ruines d'une société, devant lui s'ouvrent les espaces de la poésie magnétique, les fêtes humaines de l'amour» (Detrás de Franju quedan las ruinas de una sociedad, delante de él se abren los espacios de la poesía magnética, las fiestas humanas del amor) y en este artículo escribo sobre los espacios de las películas dirigidas por Franju, que fue escenógrafo teatral entre 1930 y 1933, sobre todo, en lo referente a los límites, los muros, y los elementos que los atraviesan.
Para escribir sobre Franju, además de ver sus películas, tuve que buscar sus propias palabras, los textos que escribió y sus declaraciones, relacionadas con el espacio y la arquitectura. Muchas de ellas aparecen en mi artículo, pero hay otras que no llegué a utilizar, entre ellas, unas dedicadas a los estudios cinematográficos, como las recogidas en una entrevista con François Truffaut en Cahiers du Cinéma: «Le hablaba de pórtico de Notre-Dame, el Sena, las calles, etc… He ahí el decorado natural. El estudio me aburre. Demoler y vaciar, pegar y despegar, colocar y quitar. Es a un tiempo práctico e incómodo […] el decorado natural […] aporta su propia vida, interpreta». En esta relación entre decorado y actuación había incido ya Franju, cuando escribió que «El decorado en [Fritz] Lang es un gran actor». Relación entre decorado e intérprete que no era nueva, porque ya el arquitecto Robert Mallet-Stevens había escrito en los años veinte «l'architecture joue» en referencia a la arquitectura en el cine, teniendo en cuenta que en francés "jugar" e "interpretar" o "actuar" son lo mismo.
A pesar del aparente desprecio de Franju por los estudios, también declaró: «La mística del cine era el templo, quiero decir el estudio. Como muchos, soy partidario del decorado natural, pero mi reflexión, aquí, no coincide con las películas sino con el cine y es evidente que los rodajes en la vía pública han asestado un golpe fatal al prestigio de un arte que los muros del estudio protegían como los secretos de un ceremonial». Estudios que, como se sabe, prácticamente han desaparecido, como el ceremonial cinematográfico, aunque este último la mayoría de las veces no era y no es necesario..

13 mayo 2011

Arquitectura en los Rencontres Internationales

Entre el 23 y el 29 de mayo próximos se celebrará en Madrid una nueva edición de los Rencontres Internationales, que se realizan desde 1997 en París y Berlín y que en 2007 incorporaron una nueva sede en Madrid. Se trata de una serie de proyecciones y encuentros, que junto a una exposición, ya se pudieron ver en París a finales del año pasado en el Centro Pompidou y otras sedes y después pasarán a Berlín del 28 de junio al 3 de julio.
El antiguo edificio de Tabacalera acogerá una exposición y las proyecciones se realizarán en el auditorio del Ministerio de Cultura, el Museo Centro de Arte Reina Sofía y el fantástico Cine Doré, sede de la Filmoteca Española, que no Nacional, como se empeñan muchos en seguir denominándola acatando su denominación franquista.
Las creaciones –no sé si calificarlas como películas- a proyectar se agrupan en diversos apartados y este año se anunció uno denominado Arquitectura, que se componía del siguiente material:

Aglaia Konrad: Concrete & Samples I Wotruba Wien, Documental exp., 16 mm., color, 00:16:30, Austria / Belgica, 2009.

The Pink Twins: Defenestrator, Vídeo, hdv, color, 00:08:30, Finlandia, 2008.

Vivian Ostrovsky: P.W.- Pincéis e Painéis, Documental exp., dv, color y b/n, 00:15:51, Francia / EE.UU., 2010.

Dirk Peuker, Bettina Nümberg: Die Amerikanischen Häuser, Documental exp., 16 mm., color, 00:20:00, Alemania, 2010.

Knut Asdam: Tripoli, Ficción, hdv, color, 00:26:00, Noruega / Líbano, 2010.

Louidgi Beltrame: Gunkanjima, Documental exp., dv, color, 00:33:00, Francia / Japón, 2010.

Txuspo Poyo: U.N (INVERSE), Animación, dv, color, 00:19:00, España, 2010.

Escribo en pasado ("anunció", "componía") porque en el Programa no he visto este apartado, aunque estas piezas se proyectarán en otros apartados con títulos también sugerentes para los arquitectos como Paisajes (24 de mayo, Auditorio del Ministerio de Cultura, 16:00 h.), Abismo (25 de mayo, Auditorio del Ministerio de Cultura, 16:00) y Desierto (27 de mayo, Cine Doré, 18:00).
Yo he tenido la suerte de verlas todas porque la revista Cahiers du Cinema me encargó escribir un artículo sobre ellas y debo reconocer que he descubierto a unos artistas increíbles, que me han abierto nuevos caminos en las relaciones entre arquitectura e imagen en movimiento. Caminos e ideas que no voy a repetir aquí, porque ya están en el papel del último número de la revista, pero dado su interés, animo a los posibles lectores a que investiguen en las respectivas páginas webs de estos creadores, que enlazo sobre cada uno de sus nombres, y vean sus obras, estoy seguro que se van a llevar muchas sorpresas.

18 abril 2010

Entre arquitectos anda el cine

Los domingos son días propicios para hacer limpieza de papeles y rebuscar en carpetas olvidadas. Hoy encontré un recorte de la última página del diario grancanario Canarias 7 del miércoles 15 de noviembre de 1995, del que reproduzco una parte -porque reconozco que no me cabe entero en el escaner- donde se puede ver una estupenda foto de José Isidro, en la que aparece aquel que fui hace ya muchos años. Lo realmente interesante de este artículo es su texto cuyo autor es uno de los mejores escritores españoles actuales, Ezequiel Pérez Plasencia, quien ha publicado hace unos meses una magnífica novela El orden del día.
Un texto lleno de acertadas reflexiones sobre Peter Greenaway y un tiempo ya pasado que nos ha llevado a este presente donde parece que no conseguimos aprender de los errores cometidos entonces.
Supongo que a Ezequiel no le importará que reproduzca su interesante texto, por eso lo copio a continuación:

05 julio 2009

Benjamín Fernández en la Filmoteca Española

Desde el 7 de mayo de este año se puede ver en la sede de la Filmoteca Española en el Palacio de Perales (Calle Magdalena, 10) de Madrid una exposición sobre el gran director artístico Benjamín Fernández, desgraciadamente no he encontrado en ningún lugar -tampoco en la página web de la Filmoteca- la fecha de clausura, pero espero que aún permanezca abierta.
La historia de este profesional es apasionante, su padre era encargado de carpintería en los estudios Sevilla Films y él empezó como meritorio, para después de muchos años y un trabajo magnífico figurar en los títulos de crédito de las películas de los hermanos Scott (Ridley y Tony) y con otros muchos grandes directores en notables películas. Yo tengo la gran suerte de haberlo conocido y quien quiera saber algo sobre él puede leer la entrevista que se publicó en mi libro La arquitectura de los sueños, entrevistas con directores artísticos del cine español.
Acompañando a la exposición, la Filmoteca ha editado un volumen de 96 páginas con muchas fotografías de sus bocetos para películas desde Conan, el bárbaro, hasta La carta esférica, pasando por Indiana Jones y la última cruzada, Dragonheart, Amor a quemarropa, Gladiator y Alatriste. En el libro además hay una presentación de José María Prado y un excelente texto de Carlos Tejeda, así como otro de Elena Cervera. Leyendo este último artículo me he llevado una desagradable sorpresa, no sólo cita textos que aparecen en mis libros, sin mencionar siquiera la fuente original, sino que además plantea una "original" definición del trabajo del director artístico: «es el creador de todos aquellos elementos que se ven en una película; todo lo que aperece en la pantalla, salvo los actores, es responsabilidad suya. Su cometido abarca desde la creación de los espacios donde transcurre la acción hasta la elección de los objetos más pequeños que aparecen en la pantalla (el atrezo), pasando por la transformación de la realidad y su adecuación a los requerimientos del argumento».
Vean ahora mi definición publicada en la revista Nickleodeon, nº 27, verano 2002, pág. 9 (y en este blog no hace mucho): «es el profesional que crea todos aquellos elementos que se ven en la película alrededor de los actores, abarcando su responsabilidad desde idear los espacios donde transcurre la acción, hasta elegir los objetos más pequeños que usarán los personajes, pasando por la transformación de la realidad, adecuándola a los requerimientos de un guión predeterminado, que además podrá enriquecer o mejorar gracias a su trabajo». Increíble, pero cierto.
Desde aquí felicidades a la Filmoteca Española y, por supuesto, al gran protagonista: Benjamín Fernández, por haber realizado un trabajo admirable y además por ser como es.
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