Gracias al estupendo blog de Metalocus he sabido que Ila Bêka y Louis Lemoine han acabado y están mostrando su nuevo documental Gehry's Vertigo, sobre el Museo Guggenheim de Bilbao, centrándose en los trabajadores que limpian las complicadas cristaleras del edificio, imagino que de ahí el título en referencia al vértigo y no como cita a la reconocida película de Alfred Hitchcock, titulada en España como De entre los muertos.
Estos dos cineastas son los autores de aquella joya llamada Koolhaas Houselife, el documental sobre la extraordinaria vivienda unifamiliar diseñada por ese arquitecto en Burdeos, protagonizada por la mucama que lo sufre día a día, la incomparable extremeña Guadalupe, y con referencias directas a Mi tío de Jacques Tati.
Esta pareja de cineastas ha englobado estas películas con el subtítulo Living Architectures y además de la cinta mencionada, han finalizado tres más: Pomerol, Herzog&de Meuron, sobre el edificio construido en los viñedos de Jean-Pierre Moueix, por esta pareja de arquitectos; Xmas Meier, sobre la Iglesia del Jubileo en Roma de Richard Meier, e Inside Piano (Triptyque), sobre tres edificios de este arquitecto italiano.
Documentales que son una lección para aquellos arquitectos que piensan más en sus edificios como imágenes a todo color, para que sean publicadas en una revista, que como objetos que han de ser habitados y usados con confort por los seres humanos.
Un problema que desgraciadamente no es propio sólo de los denominados "arquitectos estrella", que a fin de cuentas no son tantos y tampoco afectan tanto a la vida cotidiana de los individuos, sino que es una característica común a cada vez más cantidad de arquitectos que se podrían denominar, más que estrella, "cometa" por la fugacidad de sus trayectorias, pudiéndosele además añadir un adjetivo como "provinciana" o "choricera" por lo inculto y limitado de sus pretensiones y realizaciones; estoy pensando en varios nombres que obviamente no voy a mencionar. Profesionales, por llamarlos de alguna manera, que con tal de aparecer en una revista -siempre en papel couché- son capaces de los mayores excesos formales y felonías contra los usuarios de sus edificios, que habrán de sufrir la carencia de la más mínima funcionalidad en los ámbitos que habitan o donde trabajan.
Volviendo a Ila Bêka y Louis Lemoine, en la ilustración que está encima se pueden ver los lugares donde se realizarán las presentaciones de esta película y desgraciadamente aún no se anuncia ninguna en España.

