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16 marzo 2012

Sobre la escenografía cinematográfica

Logotipo del Art Directors Guild,
sindicato estadounidense de
escenógrafos cinematográficos.
La semana pasada, se pusieron en contacto conmigo desde la web El cine de aquí remitiéndome un cuestionario con unas preguntas sobre la dirección artística y las relaciones entre cine y arquitectura. Muchas de ellas estaban dirigidas a escenógrafos (es curioso que pocas veces se use este sustantivo para denominarlos) profesionales en activo o, como se les llama en España, directores artísticos, y yo me atreví a contestarlas según lo que me han contado los muchos a los que he entrevistado.
El artículo ya se ha publicado, se titula «Escenografía: reviviendo la Historia a través del cine», y afortunadamente cuenta con opiniones de reconocidos profesionales, como Josep Rosell y Luis Vallés "Koldo". Lógicamente seleccionaron sólo parte de mis respuestas, por ello aprovecho para copiar aquí toda mi entrevista, por si pudiera interesarle a alguien:

¿Es más difícil ambientar una película histórica que una ambientada en la actualidad? ¿Qué opina de este artículo?
Todos los directores artísticos con los que yo he hablado me han dicho que es más difícil crear los espacios y ambientar una película actual, que otra histórica, entre otros motivos, porque todos los espectadores conocen cómo son los ambientes actuales.
En cuanto al artículo, tiene toda la razón y, aunque se refiere al vestuario cinematográfico, también ocurre lo mismo con la dirección artística. En mi texto «Apuntes para una crítica del espacio cinematográfico», incluido en el libro Constructores de ilusiones, demostré con estadísticas que la mayoría de los premios concedidos a la escenografía los han recibido películas históricas y que es más sencillo ser nominado cuando la película tiene otras nominaciones en otros apartados. Lo que no impide que los trabajos ganadores sean en su mayoría excelentes.

28 julio 2010

Crítica

En el número de julio de Cahiers du Cinema España, Antonio Santamarina escribe la crítica del libro Constructores de  ilusiones, la Dirección Artística en España, que co-coordinamos John D. Sanderson y yo y del que ya he hablado en otras ocasiones en este blog. Me ha sido completamente imposible resistirme a reproducir esa crítica aquí, así que aí va:

Sin ningún género de dudas, no hay ningún historiador español que haya contribuido tanto a la revalorización de la figura del director artístico como Jorge Gorostiza. Sus libros, artículos y obras de referencia sobre su trabajo forman ya una abultada bibliografía a la que añadir esta nueva obra coordinada con el profesor John D. Sanderson. El origen de la misma son las I Jornadas Profesionales del Audiovisual Español, celebradas en el Centro de Estudios Ciudad de la Luz de Alicante los días 13 y 14 de mayo de 2008, en las que participaron un gran número de directores artísticos. Son ellos, por lo tanto, quienes toman la palabra en el libro para explicar sus experiencias y métodos de trabajo con el evidente hándicap de quienes se sienten más a gusto con el lápiz de dibujo que delante del teclado del ordenador. Se trata, pues, de un libro eminentemente práctico (y esa es su mejor virtud junto al gran apoyo gráfico) aderezado con algunos artículos de mayor enjundia teórica. “Saber todo lo que se sabe para poder inventar lo que no se sabe”, tal es el lema de Félix Murcia con el que ilustra su revisión histórica de la escenografía en el cine, donde aclara las diferencias entre el director artístico y el diseñador de producción, categoría que sería otorgada por primera vez a William Cameron Menzies por su contribución a Lo que el viento se llevó. En la misma línea historiográfica se mueve Josep Rosell antes de que Montse Sanz y Reyes Abades repasen los pormenores de sus trabajos en textos más sustanciosos, Gumersindo Andrés explique el reto técnico de rodar un complicado y archiconocido plano (el penúltimo de El reportero; Michelangelo Antonioni, 1975), Pilar Revuelta desmenuce, con un buen rosario de ejemplos, la dirección artística de El laberinto del fauno (Guillermo del Toro, 2007), Colin Arthur desvele los secretos de los efectos especiales y Juan F. Mañas repase la trayectoria de Almería como plató de cine. Las aportaciones de Asier Mensuro y Jesús G. Dueñas sobre Emilio Ruiz del Río y Samuel Bronston son más conocidas y dan paso a un sólido estudio de Sanderson en el que compara cuatro películas de Douglas Sirk con otras tantas de Almódovar (dos cineastas del "exceso”) mientras analiza varios aspectos de su escenografía para explicar detalles de los filmes, del estilo de sus directores y de las similitudes y diferencias entre ambos. Igual de interesante es el artículo (más poliédrico) de Gorostiza que cierra el volumen y en el que, tras echar una nueva palada de tierra a la tumba de los tópicos que sepulta la labor de los directores artísticos, describe varias apariciones de estos en distintas ficciones (La noche americana; Truffaut, 1973; Como plaga de langosta; Schlesinger, 1975; La niña de tus ojos; Trueba, 1998) y, con una batería de potentes estadísticas como arma, analiza los premios concedido en varios países en esta categoría para extraer valiosas conclusiones del examen.

Hasta aquí la crítica, además debo decir que la revista de la Academia de Cine también se ha hecho eco del libro de una forma destacada, lo que tanto John como yo agradecemos profundamente.  

19 mayo 2009

En la ciudad de la luz


Como podrán observar, me entusiasma salir de mi concha, de mis islas, esos peñascos (como las llamaba mi abuelo) perdidos en medio del Atlántico. Ayer comentaba la experiencia valenciana. Hoy le toca a la alicantina. hace dos años en Villena le propuse al caballero británico y amigo, John D. Sanderson, hacer algo sobre dirección artística. Él a su vez se lo propuso al Centro de Estudios de la Ciudad de la Luz y ellos aceptaron.
En 2008 tiré de teléfono y conseguí reunir a grandes profesionales y mejores personas, los directores artísticos Félix Murcia, Josep Rosell, Antxón Gómez, Gumersindo Andrés, Montse Sanz, Derubín Jacome y Wolfgang Burman, además de tres estudiosos de este mundo: Jesús García de Dueñas (Estudios Bronston), Asier Mensuro (Emilio Ruiz del Río) e Ignacio Fernández Mañas (Rodajes en Almería). El resultado fue histórico, nunca antes se habían reunido tantos profesionales, ni se había hablado tanto sobre una profesión de la que hace unos años ni siquiera se hablaba. Inolvidable, pero obviado por los medios hegémonicos y centralistas, simplemente porque no se desarrolló en Madrid o Barcelona.
Este año John quería organizar algo relacionado con los efectos especiales y los alumnos le habían pedido que hubiera prácticas (ya se conoce el grado de fobia del alumnado actual hacia la teoría... pero de eso hablaremos otro día). Asier fue quien puso en contacto a John con algunos de los ponentes. El resultado, otra vez extraordinario, hablamos en un "marco incomparable", el estupendo plató del Centro de Estudios, Reyes Abades, Julián (Julianín) Martín, Colin Arthur, Asier y como colofón Pilar Revuelta que, por cierto, me contó cómo es la ceremonia de los Oscar, ganarlo, y rozarse con Nicole Kidman y tener al lado a Daniel Craig, que fueron quienes le dieron el la estatuilla.
Reyes contó lo que pudo de su profesión, evidentemente no iba a contar cómo era la flecha que encendió el pebetero de la Olimpiada de Barcelona, porque eso es un secreto mejor guardado que la fórmula de la Coca-Cola; Julián proyecto unas imágenes impresionantes e inéditas de su trabajo; Asier, a pesar de sus problemas con la informática, verbalizó el "matte painting" con habilidad; y Pilar estuvo estupenda explicando su increíble trabajo, junto con Eugenio Caballero, en El laberinto del fauno y el talento de Guillermo del Toro.
He dejado para el final a Colin Arthur porque estar cerca de quien creó, entre otras maravillas, los humanoides de 2001: una odisea del espacio, como comprenderán es un lujo, él y su maravillosa mujer, Sarah, lo dieron todo, trajeron animatronics, la cara de un humanoide de 2001 y un cocodrilo gigante, crearon sangre -hicieron alrededor de 6.000 litros para El resplandor-, explicaron los usos secretos del Cola-Cao, le pusieron una barba postiza a un alumno... En fin, terminaron y terminamos agotados y además fueron tan generosos como para, después de ese despliegue, alabar las modestas conferencias que se habían impartico por la mañana. Seres de otra época y casi de otra galaxia.
También estuvo muy bien conocer a las personas que estaban entre el público (por cierto, bastante numeroso), como el grupo de la escuela de Arte y Superior de Diseño de Alicante, con la profesora Rosana Poveda a la cabeza, una de cuyas alumnas, Ana Conejero, me ha enviado unas fotografías de una interesantísima "casa de muñecas" hecha al estilo de Tim Burton.
Algunos tuvimos la suerte de visitar parte de las instalaciones de los estudios, la piscina gigante ya está acabada, los laboratorios son increíbles y, gracias al gran anfitrión Emilio J. Alhambra encargado de la Film Commission, estuvimos, entre otros, en el espacio que ocupó Vin Diesel en su frustrado intento de rodar una película sobre Anibal (personaje que ya encarnó Victor Mature en 1959) gracias al millón de dólares que le dieron para prepararla y que finalmente no sirvió para nada.
En fin, fue magnífico conocer a tanta gente con tanto talento. Estas salidas le dan a uno una perspectiva diferente y siempre enriquecedora. Gracias a todos.
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