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27 noviembre 2013

Kisho Kurokawa

La Fundación Caja de Arquitectos acaba de editar el número 27 de arquia/documental, la película La torre cápsula de Nagakin, sobre el edificio diseñado por Kisho Kurokawa, dirigida en 2010 por Rima Yamazaki y producida por Michael Blackwood Productions, que también es la productora del anterior documental de la colección sobre Mies van der Rohe.
La verdad es que la película resulta bastante convencional, pero Kurokawa y su edificio son tan interesantes que vale la pena verla. La torre tiene problemas constructivos y el documental recoge testimonios de algunos propietarios que pretenden demolerla y construir una nueva, lo que aún no se ha hecho, debido a la crisis -algo bueno tendría que tener-, pero puede suceder en cualquier momento. Entre los testimonios también se recogen declaraciones de arquitectos como Arata Isozaki, que está en contra de la demolición y de Toyo Ito, que mantiene una curiosa postura sobre la conservación de los edificios: "En las ciudades hay arquitectura que contribuye al desarrollo de las funciones económicas. También da la posibilidad de residir a los ciudadanos. Cuando la arquitectura no cumple esa función en un edificio, hay que pensar si merece la pena conservarlo. El hecho de no pensar en ello y conservarlo únicamente como monumento arquitectónico es algo que personalmente no apoyo. En mi opinión y aunque fuera un edificio diseñado por mí, no me gustaría que se conservase. La arquitectura, al igual que el ser humano, tiene un ciclo vital. Por eso creo que su actividad o su función, o su vida, algún día se acaba, al igual que morimos los seres humanos. Esa es mi visión de la arquitectura. El hecho de querer conservar una construcción que ha perdido su funcionalidad manteniendo lo que queda de ella porque sí, es algo que no comparto". Otro tema más para el debate.
La edición del documental está, como siempre, acompañada de un interesante libro, que en esta ocasión contiene un texto de Juan Herreros, fotografías, una cronología del Movimiento Metabolista antes de la construcción de la torre cápsula de Nagakin y una bibliografía.

29 junio 2013

Mies


Cubierta del DVD
La Fundación Caja de Arquitectos acaba de publicar el número 26 de su colección arquia documental, la película Mies, dirigida por Michael Blackwood en 1986.
Parecía que iba a ser muy complicado mejorar los dos documentales editados antes en la colección, los de Siza (también dirigido por Blackwood) y Fuller, en los que parecía que el protagonismo absoluto recaía en la propia voz de los arquitectos, sin embargo, Mies es una estupenda película, sin duda, porque su director le encargó el texto e incluso el sonido -es quien pone la "voz over"- a Franz Schulze, el gran historiador de Mies van der Rohe, quien además de incluir varios fragmentos del propio arquitecto hablando sobre sus ideas, entrevistó a otros profesionales que lo conocieron o que analizan su obra. Es notable que Schulze incluya las opiniones de algunos que critican duramente a Mies, sus edificios y, sobre todo su penosa herencia, entre ellos Robert Stern cuya trayectoria proofesional, casi treinta años después de realizado el documental, no puede compararse con la del maestro criticado; hay otros que reconocen errores y Venturi -cuya frase «Less is bore», bromeaba con la miesiana «Less is more»-  dice que a Mies habría que «besarle los pies» en señal de reverencia ante sus edificios; la crítica a su herencia incluye a Skidmore Owings y Merrill a quienes uno de los entrevistados califica como «los tres Mies ciegos», utilizando la frase de Frank Lloyd Wright, un juego de palabras entre «three blind mies» y «three blind mice»; y en este tema sí que es indudable el penoso resultado de algunos arquitectos y promotores mediocres que han intentado copiar a Mies, llenando las ciudades de todo el mundo con sucedáneos que sólo han tomado del maestro aquéllos aspectos que afectan a la rentabilidad económica, olvidando la buena construcción y el empleo de materiales adecuados.

24 marzo 2013

Buckminster Fuller

Hace poco tiempo comentaba la anterior película editada por la Fundación Caja de Arquitectos, dedicada a Álvaro Siza. El número 25 de su colección arquia/documental es El mundo de Buckminster Fuller, dirigido en 1971 por Bailys Glascock y Robert Snyder, que estaba casado con Allegra, la hija de Fuller y que coprodujo The Titan: Story of Michelangelo, un remontaje de una película alemana de los años treinta sobre Miguel Ángel Buonarroti, con la que obtuvo el Oscar al mejor documental en 1951, premio al que fue nominado siete años después por otro documental, The Hidden World, sobre los insectos.
Es muy interesante que además de documentales recientes se editen otros históricos como éste, sobre todo, cuando el criterio de selección se base en aunar su calidad cinematográfica con su interés arquitectónico. En este caso estos dos aspectos son indudables, aunque el primero se limita a un excelente montaje de declaraciones del propio Fuller, mezcladas con imágenes de algunas de sus obras.
Sin duda, lo mejor del anterior documental, el de Siza, es que el protagonismo recaiga en la palabra del arquitecto, en este otro este aspecto se exacerba ya que ni siquiera hay un diálogo, como en el antes mencionado, sino que todo lo que se oye -tampoco hay música de fondo- son las ideas de Fuller, que a veces son mucho más filosóficas que arquitectónicas.
Ya se ha alabado en otras ocasiones el trabajo que se está desarrollando en la Fundación con sus publicaciones tanto de libros como de documentales, y también en otras ocasiones se ha deseado que, a pesar de todas las crisis, esta labor no se interrumpa, esperemos que así sea.

03 marzo 2013

Siza transformando la realidad

Tuve la suerte de conocer a Álvaro Siza a finales de los ochenta, cuando vino a Canarias como jurado del Premio Regional de Arquitectura Manuel de Oráa, recuerdo que en el Colegio de Arquitectos de Las Palmas hablamos de mis dos pasiones portuguesas de aquel entonces: el oporto y Eça de Queiroz, él prometió enviarme algunos libros de otros autores lusos, y yo le convencí para que no prometiese algo que no podría cumplir.
He vuelto a recordar la conversación a raíz de ver Álvaro Siza: transformando la realidad, la película dirigida por Michael Blackwood, que  ha editado la Fundación de la Caja de Arquitectos en su colección arquia/documental.
Blackwood ha optado por grabar a Siza mientras le muestra sus edificios a Kenneth Frampton, quien le va preguntado por aspectos que van desde la implantación de los inmuebles en su entorno, hasta los detalles más pequeños, como las juntas de los pavimentos; una conversación donde el espectador parece que se ha colado en silencio entre dos amigos. Gracias a este tono coloquial, se logra que Siza sea el protagonista, el maestro que sin parar de fumar -Frampton bromea con él por el humo de sus cigarrillos-, con su sencillez habitual y de forma muy didáctica, va enseñando sus estupendos edificios.
Blackwood no emplea música y monta sus planos con sencillez, logrando que la película tenga casi aspecto de cinéma verité, al contrario que otros directores, como Rinnekangas que por culpa de su "preciosismo" afectado, hacen que sea difícil conocer el edificio que pretenden mostrar.
Antes de finalizar no se debe olvidar que, como sucede con los anteriores ejemplares de arquia/documental, éste viene acompañado de un libro, que esta vez es tan importante como la película y está escrito con cariño y admiración hacia Siza por el arquitecto Juan Miguel Hernández León.
Es difícil decir cuál es el mejor de los veinticuatro documentales editados por la Fundación, pero creo que éste es, si no el mejor, sin duda uno de los más interesantes.

04 enero 2013

KOCHUU, Arquitectura japonesa

La Fundación de la Caja de Arquitectos ha editado el número veintitrés de su colección arquia/documental, de la que ya se ha hablado aquí en otras ocasiones, su título es KOCHUU, arquitectura japonesa: influencias y origen y lo dirigió Jesper Wachtmeister en 2003. No teman, yo tampoco sabía que era KOCHUU, que según indican en la página web de la Fundación: «es un concepto japonés que significa "dentro del jarrón" o " en la jaula", que se refiere a la tradición japonesa de construcciones pequeñas y espacios físicos cerrados que recrean la impresión de un universo aparte».
A pesar de su título, la película no trata sobre la arquitectura tradicional japonesa, sino sobre las influencias que ésta ha tenido sobre la arquitectura del siglo XX, tanto japonesa como nórdica, de hecho, se ven edificios de Alvar Aalto y Erik Gunnar Asplund y son entrevistados arquitectos como Sverre Fehn, Kristian Gullichsen y Juhani Pallasmaa, así como los japoneses Kazuo Shinoara y Toyo Ito.
El documental es interesante, sobre todo, cuando compara las culturas occidental y oriental referidas al paisajismo y la construcción, por ejemplo, la prohibición de la simetría en los jardines; la continuidad espacial entre el interior y el exterior, lograda gracias a los huecos y los porches; las divisiones entre estancias mediante paneles móviles; el empleo de construcciones modulares, tomadas después por los metabolistas; y la simbología de la construcción con el agua, la luz y la naturaleza... También se narran otros muchos aspectos interesantes, como la importancia de las diminutas casas de té o la no correspondencia entre sí de los huecos situados en las fachadas de los edificios japoneses.
Como en los anteriores títulos de la colección, el documental viene acompañado por un librito esta vez escrito por el profesor Botond Bognar, autor de numerosos libros sobre arquitectura japonesa, que complementa a las imágenes en movimiento de un documental correcto, realizado sin alardes, de forma tradicional, pero efectiva,

11 mayo 2012

Bigas Luna. La arquitectura como materia muerta.

Bigas Luna
Por casualidad he estado leyendo 3 paellas con Bigas Luna, un libro escrito por Lucas Soler, publicado hace diez años por la ya desaparecida Mostra de Valencia a raíz de un homenaje que le hicieron al director.
La relación de este cineasta con la Arquitectura se inició hace mucho tiempo, incluso antes de ser cineasta, cuando se dedicaba a trabajar como interiorista, compaginándolo con otras facetas como artista plástico. Incluso en una de sus películas, en Huevos de oro, aparece un personaje que es arquitecto, recuérdese que la película -hoy tan o más actual que entonces- trata sobre la ascensión y caída de un joven empresario sin escrúpulos, que ayuda a construir el Benidorm de hoy en día y los arquitectos tuvieron mucho que ver con el resultado actual de esa ciudad.
Volviendo al libro -por cierto muy divertido gracias a una estupenda entrevista con Bigas- no sabía que le había hecho una fotografía a Valeria Marini, según él su culo era «posiblemente el mejor de Europa en aquel momento», desnuda de espaldas, inspirada en el fotomontaje El violon de Ingres de Man Ray, que a su vez se inspiraba en el cuadro de Ingres, pues bien, esa fotografía de Bigas fue portada del número 780 de la revista Domus, publicada en marzo de 1996, para un monográfico sobre la organicidad en la arquitectura y ha sido seleccionada entre las mejores de ese año en la reciente recopilación de esa revista editada por Taschen.
En el libro además habla del Taller Bigas Luna y sus trabajos con un estudio de arquitectura, seguramente se refiere al interesante documental que hicieron sus alumnos sobre la obra de Miralles, que ya se comentó en este blog, porque viene incluido en la edición que publicó la Fundación de la Caja de Arquitectos sobre la obra de ese arquitecto.
Lo más relevante de 3 paellas con Bigas Luna en relación con la Arquitectura es la respuesta de Bigas cuando le preguntan por el sentido peyorativo que tenía entonces el "diseño catalán" y responde: «no creo que deba tenerlo. Me parece positivo que exista un diseño catalán. En realidad las críticas a los diseñadores son muy similares a las que reciben los arquitectos a quienes se les considera arrogantes y faltos de humanidad. Su problema, en el fondo, es que trabajan con materia muerta, deshumanizada, aunque luego tengan soluciones para todo y sean muy competentes».
«Arrogantes y faltos de humanidad», siempre he creído que a muchos arquitectos nos viene muy bien saber lo que opinan los demás sobre nosotros y, de vez en cuando, viene muy bien una cura de humildad para evitar esa arrogancia que cita Bigas. Respecto a la «materia muerta» el cineasta tiene razón, pero no olvidemos que una edificación sirve -o debería servir- para mejorar la vida de los seres humanos, materia viva por excelencia, y no sólo como un objeto para aparecer en las fotografías de las revistas o en los programas de televisión de viviendas para millonarios.

02 septiembre 2010

Los Arquitectos en el Cine

En la entrevista que reproduje en la anterior entrada, hay una relación de las características generales que tienen los arquitectos que aparecen como personajes en las pantallas cinematográficas, relación que hice de memoria, sin contrastarla y de una forma demasiado osada. Para evitar los comentarios que han ido apareciendo en algunos lugares, como el facebook, y malos entendidos, copio el final de mi libro La imagen supuesta, editado por la Fundación de la Caja de Arquitectos en 1997: 

Los arquitectos en el cine son independientes, tienen la posibilidad de desplazarse a otro lugar cuando lo deseen, al tener un horario flexible ya que no estan sujetos a obligaciones laborales, aunque tengan una gran dedicación a la profesión, casi siempre obligados por unos clientes absorbentes, que los hacen descuidar su vida familiar.
Su trabajo los hace ser ingenuos y extraños en un mundo normalmente violento que les rodea. Están poco preparados para la acción, hasta que son obligados a tomar la decisión de intervenir en unos sucesos que contrastan con su profesión.
Las diferencias que los caracterizan frente a otras profesiones en el cine, vienen marcadas también por unos conocimientos profesionales especiales y algo misteriosos, una mezcla de sensibilidad y técnica que les hace tener una responsabilidad tan importante y notoria, que inspira confianza en su entorno inmediato.
En general los arquitectos son los personajes positivos de las narraciones, entre ellos casi no hay malvados y llevan una vida ejemplar, jalonada tan solo por algún desliz que, en el cine, se puede considerar humano.

27 mayo 2010

Tadao Ando

Hace unas semanas la Fundación Caja de Arquitectos editó el número 14 de su colección arquia / documental, se titula Tadao Ando. La casa Koshino y la dirigió el año pasado Ran Rinnekangas, con textos de Juahni Pallasmaa, siendo su tercera película editada consecutivamente por la Fundación, tras las ya comentadas en posts anteriores sobre la casa de Melnikov y la villa Mairea de Aalto.
En el libreto hay un estimulante artículo de Alberto Campo Baeza, por cierto con varias fotografías del propio autor con el arquitecto nipón, probando de este modo que su relación va más allá de similitudes estilísticas en su obra.
La verdad es que las películas del finlandés Rinnekangas tienen una característica estaticidad que a veces no ayuda a mostrar el edificio y añade una cierta pesadez a su resultado, pero también es verdad que, la más interesante de las tres que se han editado es, sin duda, la cinta dedicada a Ando, a pesar de que, a mi parecer, los edificios de este último tienen bastante menos interés que los de Melnikov y Aalto.
Es difícil superar el tono hagiográfico (hagiografía = vida de santos) en un documental, ya que incluso cineastas interesantes, como Sidney Pollack, no pueden sustraerse a los encantos de sus biografiados; en este caso Rinnekangas permite que Ando hable libremente, sin comentario alguno que contraste sus palabras, quizás por miedo a las cualidades boxísticas del arquitecto japonés. Es una lástima que el director muestre otros edificios de Ando con fotografías -o planos fijos, que tanto da- bien conocidas por cualquier aficionado a la Arquitectura; por otro lado, Rinnekangas, como otros directores tiene problemas a la hora de explicar cómo es y cómo funciona el edificio, algo que los arquitectos percibimos viendo los planos, a pesar de que esta vez emplea más planos de planta que en otras de sus películas.
Tadao Ando. La casa Koshino es un documental interesante que merece ser visto, desde aquí siempre se ha aplaudido fervorosamente la iniciativa de la Fundación de la Caja de Arquitectos en materia de publicaciones y, sobre todo, por la iniciativa de editar documentales de arquitectura, en fin, por fomentar la Cultura Arquitectónica, algo poco común en este país, incluso por parte de los propios arquitectos que solemos ser demasiado descuidados con nuestra propia profesión.
Para finalizar hay que recordar que ya se anuncian nuevos títulos, esta vez sobre arquitectos españoles (catalanes) y tan diferentes entre sí como Miralles y Gaudí.
Transcribo -corto y pego- a continuación el texto promocional de la película:

09 enero 2010

My Architect


Rosa Solaz me ha mandado un comentario para la entrada anterior sobre la película dirigida por Nathanel Kahn, como me ha parecido muy interesante, sin comentárselo a ella, he decidido copiarlo aquí donde supongo que se leerá más y mejor que como un simple comentario:

Sensaciones encontradas con respecto a MY ARCHITECT. La sinopsis que leí cuando supe de este documental, me resultó tan seductora que pronto me puse manos a la obra para verlo: la muerte de un gran mito de la arquitectura, solo y arruinado, en una estación de tren de vuelta de la India. La dirección de su pasaporte, sorprendentemente estaba tachada, lo que complicaría enormemente las tareas de identificación… ¿Por qué llevaría la dirección tachada en el pasaporte? Un MISTERIO, interesante punto de partida para tratarse de un DOCUMENTAL, me dije. Interesante, además, al plantearse como el retrato testimonial de un padre casi desconocido, a través de un VIAJE DE BÚSQUEDA realizado por su hijo. Con el potencial de tales puntos de partida, y teniendo en cuenta la talentosa ascendencia paterna, honestamente, de este documental esperaba otra cosa. Con un planteamiento sin duda sentimental(ista), en mi opinión arrastra demasiado metraje para reflejar, paradójicamente, un retrato demasiado parcial. En un doble sentido, además. Quizá exista una mirada demasiado amable hacia ciertas figuras (la madre romántica), y demasiado irónica, incluso caricaturesca, hacia otras (los ingenieros, la esposa perversa, o también la madre), que personalmente me han impedido empatizar lo suficiente con la película. Parcial, también, porque una figura tan compleja como Kahn, aquí tan sólo podía ser esbozada. De modo que para mí rechina un poco la faceta testimonial, resultando más atractiva la puramente formal, que a veces recurre a mecanismos maravillosamente poéticos. Como el encadenamiento narrativo a través de la libretita infantil… el fotograma donde el subtítulo “tenía cincuenta años, y aún no se había encontrado a sí mismo” aparece impreso sobre un retrato esbozado de Kahn… o la secuencia en que Ana recorre el edificio que ayudó a proyectar al arquitecto, mientras su voz en off lee aquella carta de amor en la que le solicitó ayuda… Y siempre firmado, “Lou”. Ese término cariñoso con el que sus más cercanos se dirigían al arquitecto, y que en boca de su hijo transmite tanta distancia y frialdad. Kahn podía ser un hombre tan profundamente talentoso en su faceta artística, como limitado en la personal, y es la visión desmitificadora que sobre todo ofrece este documental, donde, como arquitecta, hubiera deseado algo más de sosiego en los momentos en que lo que se mira es la arquitectura, siendo una arquitectura tan potente y silenciosa como la de Kahn. Sensaciones, como dije, encontradas.
Gracias Rosa.

28 diciembre 2009

arquia documentales

Hasta ahora no había escrito sobre los documentales que está editando la Caja de Arquitectos en España. La verdad es que no sé por qué, pero ahora que han completado su segundo año y ya han aparecido doce, creo que va siendo hora de hacerlo.
Siempre que hablamos de cine y arquitectura parece que ha de ser sobre el cine de ficción, en pocas ocasiones se han tratado aquí en este blog las películas llamadas documentales que intentan recoger edificaciones reales, algo importante, pero que ha de ser estudiado en profundidad tanto desde el punto de vista cinematográfico, como arquitectónico.
La labor que se ha realizado en la Fundación de la Caja de Arquitectos me parece importante desde ambos puntos de vista antes mencionados. Entre los DVDs editados hay estupendas películas y todas ellas sirven para VER y RECORRER edificios que en todos los casos, salvo la Turning Torso de santiago Calatrava, son importantes en la historia de la arquitectura.
Supongo que un blog hay que opinar y en ese caso si tuviera que elegir la mejor película, sería la escalofriante Mi arquitecto, dirigida por Nathaniel Kahn, el hijo de Louis I. Kahn, hablando sobre su padre, pero hay otros títulos reveladores, como los que narran los enfrentamientos de Santiago Calatrava y Norman Foster con sus respectivos clientes, y si hubiera que darle un premio al mejor intérprete, sería sin duda para Rem Koolhaas, seguido muy de cerca por Herzog y De Meuron. Supongo que enfrentarse a estas estrellas de la arquitectura debe ser muy difícil y aún más complicado no sucumbir a su atrayente influjo.
La lista completa de las películas y sus directores es la siguiente:
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