6 de diciembre de 2012

Niemeyer

Portada de Oscar Niemeyer:
un arquitecto comprometido
La anterior entrada de este blog estaba dedicada a José Luis Borau por su fallecimiento, parece que la historia se repite y anoche, a través de facebook, me enteré de la muerte de Oscar Niemeyer. No he visto demasiados edificios de este arquitecto, pero sí recuerdo el estupendo bloque de viviendas que construyó en Berlín, en Hansaviertel, quizás el mejor entre obras de otros maestros como Aalto, Gropius, Jacobsen y Le Corbusier.
Hay que recordar que el primer documental que editó la Fundación de la Caja de Arquitectos fue Oscar Niemeyer: un arquitecto comprometido, dirigido por Marc-Henri Wajnberg, que desgraciadamente está ya agotado y es muy recomendable, sobre todo, por la arrolladora personalidad y los conocimientos de su protagonista, pero que tiene un principio un tanto absurdo con el propio Niemeyer sobrevolando Brasil a los mandos de un platillo volante que al posarse resulta ser la parte superior del Museo de Arte Contemporáneo de Niterói que él diseñó. Según me contó hace unos años un arquitecto brasileño amigo de Niemeyer, a él le encantaba este principio, también me contó que cuando ya tenía cerca de cien años le ponderaba a su amigo y también arquitecto Paulo Mendes da Rocha, que tenía veinte años menos que él, las virtudes de tener setenta años, que para Niemeyer era como la juventud, y por último, que una vez fue a su estudio de Copacabana un grupo de investigadores y cuando le preguntaron sobre las curvas de sus edificios, les hizo asomarse a la ventana para que vieran las curvas de las muchachas en la playa.
La ventaja de ser un gran arquitecto es la contraria de un mal arquitecto, de estos últimos siempre hay que sufrir sus edificios, sin embargo, de los primeros, aunque haya fallecido, siempre los recordaremos por sus estupendos edificios, como los de Oscar Niemeyer.
Publicar un comentario
Related Posts with Thumbnails