
El pasado sábado El Viajero de El País publicó un artículo mío sobre París y el cine, titulado «El Gordo, el Flaco... y París», con una estupenda fotografía que encabeza este post de Bertrand Rieger, lo reproduzco a continuación:
«Es evidente que la realidad y la ficción están cada vez más conectadas, por ejemplo en París, donde se puede pasear entre fragmentos de edificios históricos a tamaño natural, hasta que al llegar a uno de ellos se le muestra al paseante su parte trasera y entonces descubrirá que todos ellos están construidos con escayola, como los decorados cinematográficos. Este paseo se hace en la planta baja de la
«Es evidente que la realidad y la ficción están cada vez más conectadas, por ejemplo en París, donde se puede pasear entre fragmentos de edificios históricos a tamaño natural, hasta que al llegar a uno de ellos se le muestra al paseante su parte trasera y entonces descubrirá que todos ellos están construidos con escayola, como los decorados cinematográficos. Este paseo se hace en la planta baja de la
Cité de l'architecture et dú patrimonie (plaza del Trocadero, 1), en la planta alta hay una asombrosa muestra de arquitectura moderna y contemporánea, llena de documentos y maquetas, pudiendo transitar por una vivienda dúplex de la Unidad de Habitación de Le Corbusier, también construida con las mismas técnicas cinematográficas.